7 acciones diarias por las que la Tierra te agradecerá

El mundo está dando un giro hacia un lado más humano pero no desde el punto de vista en el que nosotros los humanos somos lo más importante, sino pensando en que somos parte de algo más grande. Estamos en el momento de darnos cuenta de que podemos ayudar a cuidar nuestro entorno. 

Cuando decimos eso, tenemos las mejores intenciones, pero ¿les pasa que a veces no saben por dónde empezar? Así como en cuestiones de productividad los consejos suelen ir por empezar con las tareas más pequeñas, también podemos aplicarlo en el cuidado del medio ambiente: hacer acciones simples en nuestro día a día que si las hacen miles y millones de personas, pueden tener un efecto poderoso. Aquí vamos con algunas:

 

Bájenle la intensidad a sus pantallas

Por si no sabían, las pantallas de dispositivos electrónicos consumen mucha energía, lo que se ve reflejado en la cuenta de la luz, verdad, pero también en la cantidad de carbono que se libera en el ambiente. Darle suave solo consiste en fijarse cuándo estamos utilizando el brillo que necesitamos y cuándo podemos bajarle a tope. Por ejemplo, cuando usamos el celular ¿tiene que estar siempre en el brillo máximo? Prueben bajándole unos dos puntos en la mañana y ponerlo mucho más abajo de la mitad por las noches e incluso sus ojos se lo agradecerán.

 

Compras en el súper/mercado con casi nada de plástico

Inténtenlo un día si no lo han hecho antes: hacer las compras sin utilizar ni una sola funda plástica. Cuando empecé a probar, decía entre mí “estas sí son imposibles de reemplazar” y cogía algunas para algunos casos, pero con el tiempo me di cuenta de que sí son evitables al 100%. Empiecen por seleccionar los productos que vienen con su cobertura natural: la cáscara, en lugar de empacados al vacío que a veces no justifican; prefieran los productos sin empaques o escojan los que tienen empaques de cartón sobre los que vienen con plásticos. El cambio es radical, una funda tarda en degradarse 400 años, y el promedio de uso no será más de 10 minutos. Y por último, armen una bolsa de bolsas de tela para hacer sus compras, son duraderas, no ocupan tanto espacio y reemplazan a las bolsas de plástico a la perfección.

Revisen la forma en que lavan su ropa

Me fui de largo en la anterior porque era necesario, esta es mucho más simple: cuando laven en la lavadora, asegúrense de aprovechar toda la capacidad del cilindro, que entre toda la ropa posible. Por otro lado, fíjate si puedes reemplazar el agua caliente para lavar, generalmente, en especial en el ciclo de enjuague, donde el agua fría lo hace perfectamente. 

 

Ahora, bájenle al agua

No me refiero a utilizar un chorrito incómodo cuando se lavan las manos o se bañan, sino a efectivizar el tiempo de uso. O sea, aprovechen el chorro adecuado para ustedes, pero en el menor tiempo posible. ¿Pueden bañarse en menos de 10 minutos? yo creo que sí. Son dos-tres canciones, si van a la ducha con su música favorita. En promedio, un grifo libera casi cuatro litros de agua por minuto. Eso quiere decir que si cierras la llave cuando te lavas los dientes, podrías ahorrar unos seis litros. Si usaste agua para, por ejemplo, hacer un huevo duro, déjala enfriar y riega con ella las plantas. Acciones chiquitas, efectos gigantes. 

Pilas con nuestros desechos

Cada objeto que compramos, en algún momento tiene que ser desechado. Piensen  en la posibilidad de hacer algo diferente con aquello que ya no quieren. ¿Han hecho el juego de intercambio con amigos? Pues eso puede funcionar bien. Se juntan entre ustedes, sacan las cosas que no quieran, y en lugar de tirarlo a la basura, primero ven si a alguien más le interesa. Ese intercambio, además de productivo, es divertido. 

Asimismo, consideren mucha de la “basura” que solo tiran. ¿Envases de vidrio? son reusables al máximo, los mejores contenedores; ¿fundas ziploc donde vienen productos? les lavan bien con jaboncito, las dejan secar y ¡zalam! sirven para todo, para guardar alimentos son ideales. 

Comprar, comprar, pensar, ayudar, comprar

¿Cómo compro? Háganse esa pregunta. Yo sé, puede sonar existencial, pero revisen sus hábitos y vuélvanse preguntones: ¿De dónde viene esto?, ¿realmente lo necesito? esto puede hacer un cambio radical porque la idea es que entendamos que a veces comprar por comprar solo significa 1. gastar nuestro dinero en vano, 2. más contaminación. Solo con el ejemplo de la ropa, esta implica gastos gigantes de transporte, mucho gasto de agua para la producción de las telas y otros materiales, y mucha contaminación por parte de las fábricas. ¿El tip? Intenta vivir con menos. Dale un giro a tu ropa usándola de formas diferentes y por último, intenta con la ropa de segunda mano. Ahora hay tiendas increíbles en Ecuador con ofertas refashion y buenos precios. 

Los electrodomésticos nos piden ¡off!

Vamos otra vez con la energía, pero esta vez de los artículos que nos ayudan en casa. La refri es indispensable y por eso siempre es un tema. Consume evidentemente un montón de luz para mantener en la temperatura correcta los alimentos. Pero la clave es calibrarla: tenerla en máx 5°C y el congelador máx en -15°C. Importantísimo también, darle mantenimiento. Si funciona bien, será más eficiente. Con el horno, que gasta también harta luz, se me ocurre que un tip es aprovechar el calor para hacer otras cosas a continuación. Planifiquen de acuerdo a eso: meter algo, sacarlo y que eso sirva de precalentamiento para un plato siguiente. Otro tip facilísimo que aunque parezca lógico, no ocurre siempre es que, cuando no ocupes algo, lo apagues. OFF, chau, no modo avión, no modo reposo ni stand by, ni otro de medias tintas.

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