Tandana: un espacio donde convergen todas las luchas

Tandana es más que un restaurante vegano con una increíble vista, es un espacio que ha sobrevivido impulsado por el incansable motor del activismo y el amor hacia las causas sociales.

 

Mira la nota completa aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ib1cRkRJlXc&t=1s

Eran inicios de 2020 y a Tandana, un restaurante vegano sin fines de lucro ubicado en el mirador de Guápulo, en Quito, le estaba yendo muy bien. Todo iba para arriba, muchos proyectos en mente, muchos planes para el año que empezaba por lo alto. Después de 5 años de trabajo intenso, los esfuerzos -físicos, emocionales, económicos- destinados a este espacio empezaban a mostrar frutos constantes. Pedro Bermeo, uno de sus socios fundadores, estaba feliz. 

Un par de semanas después, ese momento brillante se nubló. Tras la llegada del Covid a Ecuador, un estado de emergencia temporal puso a los negocios presenciales como restaurantes y cafeterías en jaque. Las supuestas dos semanas de cuarentena obligatoria se convirtieron en meses de incertidumbre y desesperación. “Cerramos 15 días pero nos ingeniamos la manera de volver, de ser creativos. Hasta me puse a repartir comida, teníamos que seguir” comenta Pedro, con una barba crecida y su mirada firme pero dulce al mismo tiempo. Aunque la  historia de cómo la pandemia nos afectó como sociedad ya se ha hablado desde varios frentes, ver -más de un año después- a negocios como Tandana de pie es un testimonio de esfuerzo, constancia y muchas ganas de conservar un espacio tan valioso para la ciudad. 

Pedro conoce de la paciencia y el esfuerzo colectivo para luchar por un propósito desde pequeño. Ahora tiene 30 años, pero el activismo ha sido parte de su vida desde adolescente. “Estuve en un colegio que marcó mucho la forma en la que veo la vida. Me enseñaron a amar la naturaleza, a pensar autónomamente, pero también a tener consciencia de comunidad”. 

Con una sonrisa recuerda también que la fotografía fue una de sus primeras formas de expresarse a favor de los animales. “Tomar fotos también me ayudó a observar la naturaleza de otra manera, de ver a los animales en su entorno y respetuosamente”. Una de sus primeras exposiciones fue una suerte de muestra en el espacio público en la que que evidenciaba la crueldad animal de espectáculos públicos que en ese entonces él junto a otros activistas buscaban erradicar. Y lo lograron. 

Pedro también fue parte del colectivo Yasunidos. Y en este tiempo su carácter paciente, asertivo y decidido se fortaleció. Ver su nombre y fotos en espacios donde se le recriminaba por defender la naturaleza, por ejemplo, era algo impactante para él. “Tengo muchas historias de cosas que he vivido, pero nada se lograría si no fuera en colectivo”. El contexto de Pedro es importante porque es también el contexto de Tandana: un espacio que se sostiene por personas que comparten los mismos ideales, el mismo amor a la naturaleza y a los animales, y a los derechos humanos en general. Tandana es el resultado de la fuerza incansable que inyecta el activismo.


¿Por qué visitar Tandana?

En 2018, la cantante argentina Juana Molina llegó a dar un concierto en Ecuador, en sus redes, subió una foto de un plato colorido y vegano. Era de Tandana. “A ella le encantó nuestra comida, así que al siguiente día regresó”. Como ella, varios artistas, colectivos, personas veganas, no veganas, vegetarianas, etc, han encontrado en Tandana una alternativa gastronómica atractiva. Algunos conocen lo que hay detrás del proyecto, otros no, pero todos son bienvenidos. “Las personas que llegan por primera vez, poco a poco descubren que las mesas están hechas de materiales reciclados, por ejemplo. O que nuestros productos son de comercio justo, así saben que no es solo comida y ya, también practicamos la sostenibilidad desde muchos frentes” dice Pedro. 

Tandana abrió sus puertas en 2015 y está ubicado en pleno mirador de Guápulo con una vista que enamora. Es un espacio acogedor que te hace sentir parte de algo importante. En Tandana no solo hay comida rica, también hay puertas abiertas para luchas de toda clase. Se han hecho eventos, seminarios, y hasta festivales de murales enfocados a apoyar causas sociales. 

Pedro también comenta que “aquí pueden probar que la comida sin crueldad, orgánica y de comercio justo también es deliciosa”. Después de la llegada de la pandemia, Tandana tuvo que adaptar su menú. Ahora cuentan con un lunch de medio día, por ejemplo, que ha tenido mucha acogida. Por un valor justo, tienes comida de autor, hecha con conciencia ambiental y social y aportas a un espacio que mantiene activa a una comunidad. “La comunidad de Guápulo, por ejemplo, nos quiere y apoya mucho”. Antes de abrir, el equipo de Tandana junto a sus amigos y conocidos para hacer una minga y limpiar el mirador de Guápulo. Además, sembraron un huerto y han dado trabajo a personas que viven en este barrio quiteño. 

Cuando le pregunto sobre el futuro de Tandana Pedro toma una pausa. Guaguas de pan y colada morada recién hechas llegan a nuestra mesa: la especialidad de la temporada. “¿El futuro?” repite. “Quiero ver que Tandana sea un espacio donde convergen todas las luchas”. 

 

*Uno de los aprendizajes de la pandemia para los negocios en todo el mundo fue cómo sostenerse económicamente en los momentos difíciles. Un par de tips que hemos aprendido de nuestros emprendedores entrevistadxs es que la constante inversión, el ahorro y la creatividad siempre van de la mano. Como consumidores podemos apoyar a los negocios consumiendo local: beneficias a la economía local y es más sostenible para el planeta. ¿Qué ideas se te ocurren a ti para apoyar a tus emprendimientos favoritos?

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  Emprendimiento, Tecnología, Vida
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