¿Cómo preparar un buen café?

Escrito por Be Life 5 años agoSin comentarios

El café es de esas bebidas que forman parte de nuestra vida y por eso queremos que sea, además de un momento cotidiano, una experiencia agradable al paladar. Si somos fieles consumidores de café, de ley conocemos lugares en los que sabemos que hacen el café con el amor que merece su preparación.

Pero, ¿y por qué no prepararlo en casa? Con una base de recomendaciones, seguro lo podemos lograr y así tener la certeza de que la mejor degustación puede estar en nuestras manos.

Para conocer a fondo el universo del café de calidad, compartimos una mañana con Camila Khalifé, dueña de Botánica Café Jardín. Junto a ella encontramos algunos puntos clave para entrenarnos en la noble y placentera disciplina de hacer café, y así disfrutar de sus características más allá del hábito de beberlo a diario.

Conocer su origen

El café es un grano que ha pasado por un proceso de siembra, cosecha, selección, secado, almacenamiento y molienda. Cómo fue llevado ese proceso es crucial para tener un buen café en taza. Por ejemplo, los detalles comienzan desde la recolección. Es muy importante que en la cosecha se hayan tomado sólo las cerezas maduras y apartado las muy verdes (muy amargas) y las muy maduras (fermentadas).

El café de especialidad es un tipo de café de gran calidad que asegura haber cuidado cada paso por lo que podemos confiar en que nos brindará el máximo sabor en la taza. Este tipo de café no es masivo, pero puedes conseguirlo en algunas cafeterías que promueven el consumo de buen café, así como de los propios tostadores.

También hay marcas comerciales que son muy buenas, pero para eso es necesario que tengan algo de información sobre el origen de la materia prima. Entonces el paso básico antes de comprar una bolsa es observar qué datos te brinda. Fíjate en el lugar de origen, en la altura a la que fue cosechado, en la fecha de tueste y, por último, en la variedad. Si te fijas en estos datos puedes ir cachando también qué café es de tu preferencia y cuál es el sabor que mejor se acopla a tu paladar.

Descubrir cómo hacer la infusión

Una vez que tenemos el grano tenemos que pensar en cuál va a ser el método que utilizaremos para la extracción del café.  Como dice Camila, “a la final, el mejor café es el que a ti más te gusta” y está en ti el descubrir el método que da el resultado que quieres.

Un factor permanente para todos los métodos es la temperatura. Cuando preparas tu café esta debería ser siempre la misma de principio a fin para extraer el mayor sabor posible. Otro imposible de pasar por alto es la molienda. Si quieres que tu café tenga todo el sabor posible deberías molerlo justo en el momento que lo vas a consumir. Lo más recomendable es conseguir el café en grano y molerlo el momento previo a la extracción. Se lo puede hacer en molinos caseros y puedes encontrar uno bastante bueno alrededor de los $30.

Ahora les mostramos algunos métodos:

Consejo de profesional: Un café debería ser consumido a partir de los siete y hasta los 30 días de haber sido tostado porque los compuestos aromáticos son súper volátiles y luego de ese tiempo empiezan a desaparecer.


 V60: Este método utiliza el filtrado y lo más común es que sean filtros de papel. A diferencia de la prensa francesa, el grano molido casi no tiene contacto con el agua. De igual manera, por los filtros de papel, el proceso es más limpio. La desventaja es que tienes que estar vertiendo el agua poco a poco. La extracción requiere de dos minutos y medio a tres minutos.

Aeropress: Es un híbrido de dos métodos pues tiene un momento de inmersión y después uno con presión. Eso implica que puedes sacar un café suave o intenso similar a un espresso. Su manejo es un poco más complejo por lo que hay muchas variables que pueden brindar resultados distintos. Sin embargo, una vez que le agarras el tino, puede crear una bebida que tenga lo que quieres. La extracción dura entre un minuto y medio y dos y medio.

Cafetera italiana: Es un clásico para extraer café. No puedes controlar nada y te da el resultado a partir de la cantidad de agua y café que puedes colocar en la jarra. El perfil de este café es un café muy amargo. Tienes que tener tino para obtener el sabor que buscas, dentro de lo posible.

Diferenciar su sabor

El siguiente paso es conocer las posibilidades que nos pueden brindar su sabor y su aroma. Como te dijimos antes, ir descubriendo cuáles son las características de la bebida ideal para ti es lo más importante. El café está compuesto de sabores y notas que dependen de su tratamiento y preparación. Más claro: un buen café no sólo va a saber a café. En un sorbo podemos distinguir notas frutales, notas vegetales o aromáticas.

De igual manera, es deseable que tenga una buena acidez. Tiene que ser agradable. Algunos confunden lo ácido con lo amargo, pero son dos sensaciones distintas. El amargor, a pesar de que es parte de la naturaleza del café, tiene que ser bajo para que así se complemente con los otros sabores. Dentro de todo, también encontraremos un sabor dulce profundo y bajo que es el que va a evitar que corramos a ponerle cucharadas de azúcar. “No olvidemos ese dulzor, a pesar de que sea muy sutil”, dice Camila.

Datos

  • El Botánica vende café de especialidad en porciones pequeñas para preparación doméstica.
  • Hay cafeterías que ofrecen el servicio de molienda de café. Te sugerimos que sólo muelas la porción que vas a utilizar ese día para mantener la frescura de los sabores.
  • Una taza personal requiere aproximadamente 15gr de café.
  • Es un mito que la cafetera deba estar sucia para dar un café más rico. Asegúrate de cuidar la limpieza de los utensilios para la preparación de tu café.
  • Compra el café que vayas a utilizar máximo a un mes para no perder la frescura. Un paquete de 250gr abastece para una familia que bebe café con frecuencia.
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