Antes de comprar un carro,
échale ojo a esta data

Una amiga contaba un día en una reunión de amigos que la base para empezar a pensar en comprar un auto no tenía que ver con cuál nos gusta ni para qué lo necesitamos. A ver ¿cómo? Al inicio: shock, “pero si…”, no dije más. Me callé, tomé un sorbo de mi bebida y seguí escuchando: “Es que no tiene sentido ver eso primero, si no sabes cómo lo vas a pagar. Ahí empieza todo”, decía. Ella como buena negociante, sabía de qué estaba hablando y yo tenía que creerle, al menos por esa noche. Pero escucharla me dejó la idea resonando en la cabeza: carro, qué hacer si me llegara a interesar comprar un auto nuevo, qué hace la gente para pagarlo…

Y así tan fácil, le dio la primera pista a las personas que hablaban de comprar un carro ahora. Entonces, primero lo primero: “Qué carro puedo financiar con lo que tengo” sería -de partida- la incógnita a resolver. Una vez con esto en la cabeza, está clarísimo que para la gran mayoría no es un tema de escoger, pagarlo y ya. Muy pocos de nosotros tendremos ahorrado en una cuenta el valor total del carro de nuestros sueños y en esos casos se necesita un préstamo

Pues aquí viene el momento de aceptar el endeudamiento de la forma responsable, planificada y reflexionada, como hablábamos en otro post de la semana pasada ;). En ese momento tenemos que pensar no sólo en cómo lo vamos a pedir, sino cómo lo pagaríamos, también. 

¿Ya han pensado si van a comprar uno nuevo o uno usado (ahora también he escuchado el término seminuevo)? Esa es una segunda incógnita para considerar. Si van a comprar un carro usado, un truco bueno que hizo esta amiga de la que les hablo al inicio, fue que de una buscó un préstamo preaprobado. “Así, si encuentras un buen trato con el vendedor, no tiene excusa para decirte al día siguiente ‘uuuh, no, ya le subí de precio’”. Lo que acuerdan es lo que acuerdan, y ustedes ya tienen de dónde sacar el dinero, al menos el plan. 

Los carrazos

En Ecuador, amamos los carrazos, ¿sí o no? Pero en nuestro análisis, aunque el carrazo es más chévere, debería predominar la coherencia: ¿Lo necesito? ¿Lo voy a principalmente para ir a mi trabajo o quisiera aprovecharlo para salir más de la ciudad? ¿Tengo paciencia para hacerlo arreglar? ¿Quiero ponerle súper o extra? ¿Cuánta gasolina consume según el cilindraje? ¿Qué tan fácil y a qué precio puedo conseguir los repuestos? Estas son algunas preguntas que deben hacerse ANTES de comprar su auto. No compren a la brava jamás. Investiguen. Pregunten, analicen su realidad, fíjense en qué opciones ven a futuro (quisieras tener un hijo, remodelar tu cuarto, estudiar algo más), para asentar sus sueños a la realidad. 

Pilas con los tiempos y los caprichos

Otra recomendación que tiene que ver con el alcance para comprar un auto es solo no forzar. Si no hay el auto del color que quieren y consiguieron ya un buen precio, flexibilicen sus mentes, respiren, y acepten el trato con otro color. Si quieren el más grande de los grandes y eso significa endeudarse por 10 años, ¿vale tanto la pena? Traten de que comprar un auto no les tome pagarlo más de 5 años. Más cuotas es menos pago mensual, es cierto, pero también de ley intereses más altos, pilas. 

Nunca habrá una única opción, recuérdenlo. En un mercado como el nuestro, hay muchas opciones de carros para escoger. Si no pueden por cualquier razón comprar uno, no se frustren y sigan buscando. 

Carro guapo, pero viejo

Entre las consecuencias, están el que, por comprar un carro pintero, pero antiguo, termina meses y meses en el taller porque repararlo es ya muy costoso. O que no puedan ir a cualquier parte porque “no tengo un lugar seguro donde dejar el carro”. 

Los gastos mensuales existen, como con guagua: reparación, combustible, matrícula…

Puedo decir que mi auto (se llama Fabiola y es un Skoda Fabia 2010 bien guapa) me ha ayudado muchísimo. Mi trabajo significa muchas veces transportar la computadora de un lado a otro y el transporte público y la tecnología personal no son compatibles :/ Pero también puedo decir, que a medida que han pasado los años, Fabiola me ha cobrado esos favores. Ya por los años, en 2020 tuvimos que llevarlo a reparar algunas veces por diferentes causas ligadas al tiempo de uso del carro, pero que sumando, sumando fueron altos. El carro, con sus reparaciones, gasolina y los extras, no debería superar el 15% de su presupuesto mensual. 

Pruébalo y decide 

Somos seres que nos adaptamos, pero eso no significa que debamos adaptarnos a cualquier condición a la fuerza. Si un carro no nos es cómodo, no es. ¡La flexibilidad también tiene límites! Para saber si lo logramos con un auto o no mismo, una probadita no está mal. ¿Pueden hacerlo? Claro que sí. Pidan al concesionario o patio de autos que les dejen darle una vuelta a ese auto que les está haciendo ojitos. ¿Qué tal? ¿Cómodo? ¿fácil? ¿Con buenas aplicaciones? Ahí es. 

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Category:
  Vida
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