Conectémonos con el bosque,
en Pambiliño

 

Portada: Fernando Sarmiento @negro_fsr

Es una mañana más en Mashpi y los pájaros ya están moviéndose y armando su orquesta desde los árboles. Las gotitas de la lluvia de anoche caen de las hojas de más arriba y se siente la frescura del bosque, la venida del día detrás del follaje. Estamos en el Bosque Escuela Pambiliño, una finca donde el producto es la mismísima naturaleza, donde sus fundadores encontraron un hogar para ellos y para todas las personas que quieran escapar de la ciudad.

Emilia Arcos y Oliver Torres son una pareja que vive en Pambiliño y ha construido en el lugar un “Bosque Escuela”, que no es más que un lugar que recibe a todos quienes quieran aprender a partir de tener una experiencia cercana con el bosque. 

Oliver Torres enseña a un grupo de visitantes sobre restauración en el bosque. | Foto: Cortesía de Emilia Arcos

Está ubicado a tres horas de la ciudad y es parte del Distrito Metropolitano de Quito, lo que nos hace pensar ¡cuán cerca estamos quienes vivimos en la ciudad de lugares como este! En Pambiliño tienen un bosque secundario en regeneración con un montón de plantas, aves y más fauna que lo vuelven único para aprender y recorrerlo. También tienen vertientes de agua pura, donde habitan organismos acuáticos. 

 

¡Maestro bosque!

“El bosque ha sido un gran maestro personal. He aprendido mucho aquí”, cuenta Emilia Arcos, una de las fundadoras de la finca y que entendió que si había ahí algo especial, podía compartirlo con el resto. “Lo que ofrecemos es una experiencia de estar en contacto con la naturaleza. En base a la necesidad del visitante”. Por eso, si estás solo buscando salir de la ciudad un rato, puedes tomar una de las alternativas de turismo vivencial o el curso de gastronomía con ingredientes de la zona, con la opción de hospedarte un par de noches ahí. 

Momento de reflexión y discusión con los visitantes. | Foto: Cortesía de Emilia Arcos

Cuando Oliver, esposo de Emilia llegó en 2009 a habitarlo, lo tenía pensado: vamos a hacer un espacio para servir a la humanidad y a la naturaleza. Han trabajado mucho para eso y por eso llegar de visitante es encontrarse con sorpresas que nos enseñan sobre lo chiquitos que somos, frente a lo gigante que es la naturaleza en su conjunto. “Este ecosistema en particular te hace darte cuenta de que llegas a darte cuenta de que eres minoría. Hay muchos insectos, es un espacio grande y te despierta una humildad de saber que no tienes todo bajo control y que eres solo una parte de todo este sistema”, dice Emi. 

Los Bosques Escuela son espacios privados o comunitarios que han sido adaptados para que llegue gente de cualquier edad y aprenda a través del contacto directo con la naturaleza. En 2017, siete bosques escuela del noroccidente de Pichincha se juntaron y fundaron la la Red de Bosques Escuela de la Mancomunidad del Chocó Andino y Pambiliño es uno de ellos. 

Niños de la comunidad en clases en medio del bosque. | Foto: Cortesía de Emilia Arcos

 

Salir de la ciudad

Para los que sobrevivimos en la ciudad cada día, salir suena a plan vacacional, pero cuando hay maravillas tan cerca, en realidad esas salidas no necesitan ser en días especiales, sino que pueden ser parte de nuestros hábitos de cada mes. Salir a respirar aire puro, aprender de la naturaleza nos hace más vivos y conscientes de que somos parte de algo más grande. ¡Por eso en be Life estamos siempre dándoles ideas así! porque aunque no parezca, relajarnos y conocer qué hay más allá del escritorio de la compu es también salir de nuestra zona de confort. 

Un grupo de visitantes en el almuerzo con productos locales.| Foto: Cortesía de Emilia Arcos

¿Sabían que solo el 10% es zona urbana del Distrito Metropolitano de Quito y el resto son zonas rurales? Conocer lo que tenemos cerca es una forma de sentir en dónde realmente vivimos. Del otro lado, Emi y Oliver la tienen clara: Para que un territorio sea sostenible, quienes viven ahí necesitan tener un vínculo, sentirse parte. Que sientan que es su tierra, su agua, sus plantas y desde ahí tomar sus decisiones cotidianas. 

Atardecer en Pambiliño | Foto: Cortesía de Emilia Arcos

¿Cómo llegar a Pambiliño?

Desde Quito, puedes ir por la Vía Calacalí – La Independencia. Hay una entrada a la derecha en el Km. 104, pasando los Bancos. Entras a una vía pavimentada, luego a una vía de segundo orden y llegas a la comunidad. Ahí está Pambiliño y otras fincas similares. 

 

Sobre el área donde se encuentra la reserva 

Pambiliño se encuentra la zona de uso sostenible del ACUS Mashpi (Área de Conservación y Uso Sostenible), y de la Reserva de la Biósfera del Chocó Andino de Pichincha, una de las áreas más biodiversas del mundo. 

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Category:
  Vida
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