¿Qué más be?  

El camino de emprender es difícil pero las cosas se ponen más fáciles cuando le metes ganas, esfuerzo y muuuucha perseverancia. 

En este blog, te contaremos la historia de Marlon Piarpuezan, un joven ecuatoriano que ganó el primer lugar con su emprendimiento “BioBriket” en los “Global Student Entrepeneur Awards” (GSEA) la competencia empresarial para estudiantes emprendedores más grande del país.¡Beeee-lleza!

¨El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error¨

Nos dice Marlon, un emprendedor originario de la ciudad de San Gabriel en el Carchi, que con solo 28 años y una idea a lo be-stia nos va a representar en el GSEA a nivel mundial.

¡Vamos Ecuador!

 

Pero dirán ¿Qué hizo de increíble para ganarse semejante honor?

Pues, literalmente genera dinero y ayuda a su comunidad a través de los residuos agrícolas que se producen, como: tallo de papa, cascarilla de arroz, bagazo de caña, entre otros, para crear un carbón ecológico. ¨Biobriket¨ es el nombre de esta brillante idea, que permite aprovechar de manera sustentable los productos antes mencionados y ofrecer un producto de calidad al alcance del bolsillo de sus futuros compradores.

 

 

La idea nació cuando Marlon realizaba su maestría en Materiales y nanotecnología. En su proceso de aprendizaje, charló con un profesor acerca de ideas nuevas que ayudan al medio ambiente a través de nuevos materiales y tecnología de biocombustibles. Ahí fue cuando a ambos se les prendió el foco y decidieron crear su propio carbón ecológico con plantas, tallos y raíces. ¡Qué be-stial!

 

Una vez concretada la idea base, Marlon decide unirse con Wendy Flores quien es su socia estratégica para entender cómo funcionan los nuevos productos del mercado ecológico. Así le sacó el mayor provecho para impactar con un modelo de negocio basado en la economía circular y apoyo social. 

¡Beeeesa nota!

 

¨Este producto es netamente ecológico porque disminuye la huella de carbono. no utiliza materia prima de origen fósil, no afecta a los bosque vírgenes de la zona del páramo y  permite reducir un sinnúmero de contaminantes, así se conserva la captación de agua y el hábitat de muchos animales.¨

 

Además de ser un producto eco-friendly, el propósito detrás del proyecto es para sacarse el sombrero. Para la obtención de la materia prima, se aliaron con las personas del lugar que no tenían un empleo o trabajo fijo. Así, pueden ir por las diferentes cosechas, recolectando los productos agrícolas y entregandolos en quintales en el punto de acopio para ganarse una recompensa económica. Este trabajo de recolectores no solo los beneficia a ellos, sino también a los dueños de las plantaciones ya que obtendrían un terreno limpio listo para una siguiente cosecha.   

 

Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de testeo, en donde están sacando prototipos de carbono para analizar variables como: calidad, durabilidad, competitividad, entre otros. Marlon cuenta con el apoyo y aval de la Universidad Politécnica Nacional para todo este proceso. Por el momento, tiene  una pequeña planta artesanal en su ciudad natal, desde donde saca muestras del producto para sus familiares y amigos. Sigue en la búsqueda de nuevos inversores, ya que se necesita de mayor inversión económica para la adquisición de maquinaria y así lograr exportar su producto en cantidades mayores.

¡Qué be-en! 

 

 

“El motivo por el cual nació el proyecto, especialmente, es el amor por el medio ambiente. Me crié en un medio rural y tengo un gran aprecio a los bosques, sobre todo por el páramo. Esta es la zona donde crecí y le he tenido bastante respeto, lo que me ha permitido devolver algo de lo que yo he disfrutado.”

 

Marlon nos cuenta  su experiencia como emprendedor joven, que ha sido llena de altos y bajos. Primero, el hecho de tener poco rodaje, al igual que la falta de contactos, hizo que se le cerraran algunas puertas. Por otro lado, resalta que los emprendedores primerizos tienen mucha energía y motivación para seguir adelante con un sueño.

“Si los jóvenes no nos empoderamos de esto, de crear nuevas plazas de trabajo a través de emprendimientos, entonces nuestra juventud se está acabando. Además, deben ponerle bastantes ganas a las ideas que tengan, también traten de buscar información y asesoramiento de personas que ya hayan pasado por este tipo de procesos para que no comentan los mismos errores. No les de miedo a pedir ayuda, lo peor que les puede pasar es que les digan no.¨

Finalmente, él agradece la experiencia obtenida en el concurso GSEA de donde se lleva los siguientes aprendizajes:

  • Contactos a nivel empresarial e internacional.
  • Jueces importantes.
  • Mentores especialistas en temas específicos.
  • Mentorías en oratoria.
  • Nuevos desafíos.
  • Visión al estilo de las grandes ligas.

 

¡Qué cool! saber que existen emprendedores como Marlon que le meten todo ese ‘fuaaa’ para cumplir sus sueños. Si te identificaste con él, ¿Qué esperas para comenzar con esa idea que puede cambiar el mundo?

be Powerful, 

be emprendedor 

be dinámico

y ¡con todo! 

 

Categories:
  Emprendimiento, Experiencia, Moda, Tecnología, Vida
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