Finanzas básicas para millennials

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be Life nació hace más de dos años para darles ideas de cómo vivir diferente al status quo. No somos las mismas personas que hace una década o dos. A nuestra edad, nuestros padres planearon acumular bienes y dejar descendencia como principio central de vida. Eso implica que también nuestra forma de utilizar el dinero ha cambiado tanto como nuestra realidad económica.

Las personas que por estos días tienen entre 23 y 35 años se enfrentan a un mercado más competitivo y a condiciones laborales muy variadas (no todos trabajan con relación de dependencia y sus ingresos no siempre son fijos). 

Por otro lado, también tenemos libertades que antes no, y hablo en tercera persona porque estoy dentro de esa caja generacional. Nosotros, ya pudimos escoger más o menos la carrera que quisimos estudiar en la universidad. También hemos podido, muchos, trabajar en lo que deseamos y de la misma manera, decidir qué hacer con nuestro dinero. Aunque muchas veces signifique también, gastar más. Pero todo es cuestión de estar alertas, informarse y aplicar los conocimientos.

Por ejemplo, si tienen tarjeta de crédito, no se fijen tanto en la tasa de interés. En lugar de eso: preocúpense de pagar todo lo que puedan mes a mes, más que el mínimo, si es posible todo. Entonces el siguiente consejo es que consuman con su tarjeta, solo lo que puedan pagar. Si pueden pagar todas tus compras en línea, sus suscripciones de streaming, su membresía al cine, el Uber, páguenlo de una vez apenas reciban su dinero. Ah, y me olvidaba: 

▶︎ Hagan sus pagos a tiempo y eviten interés por mora.

▶︎ No difieran cosas que no valgan la pena. Comprar un pantalón con tarjeta sólo si lo pueden pagar en una cuota. Dejen los 3, 6 y 12 meses para cosas que de ley requieren ese tiempo de pago: un computador, un pasaje. 

▶︎ Revisen sus gastos siempre, y analícenlos junto a su presupuesto. 

Ahorren. En otro post anterior, les sugiero lo mismo: ahorren todo lo que puedan. En Latinoamérica y en Ecuador en particular, las personas viven en casa de sus padres hasta pasados los 30 (denso). Si es su caso solo les digo: aprovechen. Ahorren todo lo que puedan en ese tiempo porque es el mejor momento para hacerlo. Aunque pueda gustarles gastar en viajes, comida, vivir “bien”, modérense y piensen en sus objetivos en el mediano y largo plazo. Algunos para considerar aplicarlos: 

▶︎ Traten de diversificar sus salidas a comer: si comen fuera, que no sea todos los días. Comer afuera sale carísimo. Prepárense algo en casa por lo menos 3 veces a la semana. 

▶︎ Si viven solos, ¿han considerado la opción de compartir la vivienda? La convivencia siempre es un tema, pero dividir los gastos es un alivio. Si se animan y necesitan ese ahorro, inténtenlo. 

▶︎ Separen un porcentaje de su ingreso mensual para que lo ahorren sí o sí y que sea intocable. Se recomienda aplicar la regla 50/30/20 (50% para gastos fijos, 30% para entretenimiento y otros gastos y 20% para ahorro). 

▶︎ Si piensan que 20% es demasiado, todo bien, bájenle a 15% o a 10% ¡pero no se queden sin ahorrar! (revisen de paso mi post sobre freelancers donde hablo mucho de esto). 

Una de las sugerencias es que no dependan solo de una fuente de ingresos. Busquen tener varias fuentes de ingresos. Para muchos de nosotros, las posibilidades son infinitas si así lo queremos. Podemos conformarnos con un trabajo fijo, pero les sugiero que si aparece por ahí una “chaucha” o un “cachuelito”, analicen la posibilidad de tomarlo, porque siempre será una oportunidad no sólo de más dinero, sino de aprender más, de paso. El consejo que les doy aquí es que tenga que ver con algo que les guste. Ganar dinero extra con algo que disfrutas será de largo más divertido y valdrá la pena.

Para gastar: prefieran las experiencias y no las cosas materiales que pierden su valor con el tiempo. Sientan su instinto millennial y denle la vuelta a las formas tradicionales de invertir el dinero. Inviértanlo por ejemplo: en un curso para fortalecer sus aptitudes o su desarrollo personal; en un viaje para vacacionar y a la vez escribir las bases de tu próximo gran proyecto; o directo al grano: inviertan en pólizas o en la Bolsa. 

Para el día a día, analicen bien en qué gastan el dinero y cómo lo gastan. Así, en ámbitos base como en vivienda, transporte, comida y entretenimiento. Si a cada una le bajas los gastos un 10%, ya tienen un 30% de no-gasto nuevo, que podría tranquilamente convertirse en inversión o ahorro. Piénsenlo 😉

Con respecto a sus deudas, si las tienen, organícense. Sean sensatos con ustedes mismos y armen una lista de las deudas que tienen y armen un programa de pagos, así eso signifique que por un par de meses van a estar muy ajustados. Así, en una tablita pongan a quién le deben, por qué razón, el monto total de deuda y en cuánto piensan pagarla. Pongan una fecha tope en la que terminarían de pagar el total, también. Paguen primero las que tengan mayor interés e incluyan las cuotas de pago a sus pagos corrientes. 

Piensen bien en qué se van a endeudar y si va a ser con cargo a la tarjeta, si le van a pedir prestado a algún familiar, a través de un préstamo o cómo. De eso dependerá cómo se organizarán para pagarla. Aquí la moraleja de la onda #AmigaDateCuenta es que: si no tienen idea cómo la van a pagar en el futuro, no se endeuden. Así, facilito. 

Esta es otra: la obvia, pero no obvia “seamos buenos adultos” y construyamos una chévere reputación crediticia. ¿Y cómo se hace eso?, preguntarán algunos. Un par de recomendaciones que leí por ahí: 

▶︎ Hagan sus pagos a tiempo siempre

▶︎ Planifiquen sus gastos

▶︎ No tengan más tarjetas de crédito de las que puedan manejar.

Frente a la pregunta siguiente, que probablemente sería: ¿y de qué me sirve tener una buena reputación crediticia? La respuesta sería: para que puedan acceder a algunos productos financieros, entre ellos, una tarjeta, una cuenta, un crédito, un seguro.

Si tienes entre 20 y 35 años, formas parte de una generación a la que siempre le vendrá bien un poco de cultura financiera. Aprender para vivir más tranquilos, es la clave.

Que, ¿muy millennials? ¡Entonces aprovechen la tecnología!. Que sus teléfonos inteligentes no sirvan sólo para subir las fotos a Tinder. La misma app de be Produbanco muestra que sí es posible revisar sus transacciones, plazos, fechas de pago y saldos sin tener que ir al banco. También hay notas en este blog como ESTA, con ideas sobre cómo aprovechar la tecnología para mejorar nuestras finanzas. Pilasssss.

Por último sean pacientes. Un pésimo hábito es querer todo para ya. Y no, no quiero promocionar la lentitud, sino que nos hemos vuelto súper ansiosos y queremos ver resultados instantáneos. Detrás de esperar y ser constantes hasta ver los resultados, hay ventajas alentadoras para nuestras finanzas. ¿Listos para intentar?

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Category:
  Vida
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