Guía para encontrar la vivienda
hecha para ti

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Portada por Erika Coello

 

Voy a plantearles un panorama que pueden ajustar a sus situaciones particulares. Han vivido toda la vida con su familia, pero ahora que ya han empezado a trabajar, tienen algo ahorrado, quieren su independencia y están dispuestos a encontrar un lugar que les permita vivir ese tiempo solo que nos asegura ser mejores tipos, adquirir mejores hábitos de personas responsables y pasarla bien en una etapa diferente de la vida. Con ese paso, vienen nuestras felicitaciones y esta guía de la que pueden sacar buenas consideraciones. 

 

El presupuesto

Lo pongo como el primero de la guía porque dependiendo de lo que tengan designado para vivienda, podrán empezar a buscar un lugar. En esto dependerá del costo de la ciudad donde viven y del tipo de lugar que están buscando. Como clave, les sugiero que se fijen en el valor total y no solo en el costo del arriendo a secas. Con esto quiero decir que habrán valores que subirán con otros gastos que van juntos al del arriendo neto: los servicios básicos (son más elevados en áreas comerciales), la cuota de condominio (si la hay), el internet, entre otros. 

 

Cuando estés en la etapa de búsqueda, pregunta qué nomás incluye lo que el arrendatario pide por el lugar. Algunos factores que determinan el precio son, por ejemplo, la distancia de tu trabajo, de otros lugares que frecuentas. Hay personas que prefieren vivir lejos y pagar menos, pero seguramente deberán considerar tener un carro o tener más gastos en transporte y sacrificar el tiempo (por el tráfico y las grandes distancias en las ciudades más pobladas, principalmente). Hay quienes en cambio, prefieren pagar más, pero vivir en un lugar más central. Son decisiones y siempre habrá un costo de oportunidad.

 

El tipo de espacio

Para personas jóvenes, en Ecuador se consiguen bellezas. Pero es uno quien tiene que partir por tener claro qué-quie-re. ¿Una casa grande? ¿un depar? ¿una suite? ¿un loft? ¿un monoespacio? ¿un espacio compartido? Tengo amigas y amigos que salen de la casa de sus padres y lo único que quieren es disfrutar de su tiempo solos, y está tooodo bien. Probar lo que se siente hacer todo sin que nadie tenga un ojo encima. Y hay quienes quieren vivir con más gente -dígase cohabitantes, roommates- y tooodo bien igual. A lo que iba es que en Ecuador podemos aprovechar que se pueden conseguir casas grandes y departamentos a muy buenos precios y lugares espectaculares. Pero hay que tenerla bien clara para empezar a buscar. 

 

Acorde a tus requerimientos de vida

Hay que ser honestos al momento de buscar y no dejarse conquistar por lugares que nos complican las cosas. Hay comodidades que ustedes sabrán cuáles son en cada caso y tienen que buscarlas en su nuevo espacio. Por ejemplo, si tienen auto, será básico que tenga un parqueadero. También que les sea sencillo llegar al trabajo y en general, siempre es bueno que tengan acceso a tiendas, qué sé yo, una despensa cerca, un parqueadero de visitas, una entrada segura. Por alguna razón, muchos arrendatarios tienen pánico a la idea de tener inquilinos con mascotas. Si tienen una, asegúrense de que les permitan tenerla y que su gato, perrito o lo que sea tenga las comodidades para estar bien en el lugar que escojan (algo de eso pueden encontrar en esta otra nota).

 

La edad del inmueble y el mantenimiento

Lo nuevo puede que sea chévere, pero también los precios van a ser chéveres, ojo. Si es antiguo, tal vez pueda ser increíble, espacioso y tener un estilazo, pero revisa todo lo que puedas. Por un lado puertas y ventanas, pero en particular las llaves de agua, cualquier fisura y los inodoros. En cuanto a mantenimiento, eviten dolores de cabeza y dejen desde el principio las cosas claras con el dueño/la dueña de casa. Si se va a hacer cargo en caso de cualquier inconveniente o si lo van a hacer por reposición o si todo corre por su cuenta. 

Foto: weheartit.com

 

El dueño/la dueña de casa

Va a marcar un punto importante. Va a ser esa persona con la que vas a pasar en contacto mucho tiempo, para bien o para mal. Si compartes casa: ¿vive en la casa que vas a compartir? ¿Se llevan bien? sugerencia, desde el primer encuentro tanteen esa relación y échenle agüita. Hay gente muy buena onda, pero hay otras personas que se convierten en sus enemigos y ese es el peor plan del mundo, créanme. Por su lado, también actúen como seres responsables y sépanlo: el diálogo puede evitar muchos malos entendidos y por ende, malas experiencias. 

 

Tu barrio / tus vecinos 

Les puede sonar a un extra poco importante, pero no se crean. Sentirse bien en un barrio, hacer comunidad es algo de lo que nos olvidamos por momentos en las ciudades y es, además de rico y agradable, beneficioso para nosotros. Tus habilidades sociales te dan varias ventajas como por ejemplo, estar más seguro, poder pedir uno que otro favor en caso de emergencias y quién sabe, hacer buenos nuevos amigos. 

 

Un barrio con el que conectes te significará una mejor calidad de vida. Fíjate en si hay áreas verdes cerca: un parque donde puedas caminar o si de pronto es muy ruidosa el área o hay mucha contaminación. 

 

Seguridad 

Ya les había mencionado un poco de esto antes, pero ojo al piojo. ¿Qué tan seguro es el lugar? Hay casas hermosas que no tienen seguridad y que a pesar de tener un espacio prometedor, puede que te tengan intranquilo cuando sales de casa, más cuando sales de viaje por un tiempo más largo. 

 

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Ahora, a buscar. Un buen tiempo para hacerlo es por ahí unos tres meses antes de dar el paso. Hasta para poner el ojo en barrios específicos, fijarse en la disponibilidad o poner sus requerimientos en boca de otros y encontrar el mejor mejor lugar. 

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Category:
  Vida
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