Jesse, el actor que desfila sin ser modelo

Escrito por Be Life 2 años agoSin comentarios

Escena 1. Jesse entra a un tea shop en el que abundan los postres y las infusiones. Se encanta con la carta y con la esencia a cardamomo, cacao y flores que perfuma el lugar. Jesse busca algo más. Y mira. Siempre mira. Se fija en los detalles. Se fija en los colores. Y lo que más le gusta de todo en ese momento es la forma en la que entran los rayos de luz a la mesa donde elige sentarse.

Ahí, frente a la ventana, con sus gafas rojas tipo piloto y una camisa de flores, espera a que lleguen su refresco y su almuerzo. Click. Click. Esa es la próxima foto de su cuenta, aquella a través de la que nos habla de su vida, pero también de sus gustos y de las estéticas que encuentra en su ciudad, Guayaquil, cada vez que sale de su casa.

“Todo partió por algo muy random. Veía un lugar bonito, me gustaba lo que tengo puesto y tomaba fotos y las subía”. De esa manera inició el que ahora es uno de sus trabajos. De esos que no parecen trabajos porque lo disfruta demasiado. A Jesse le pagan por posar con objetos que le gustan y le representan. Por desfilarlos en Instagram. Su cuenta está repleta de cromáticas distintas y de él en lugares que a veces cuesta identificar, pero que terminan siendo espacios comunes, detectados con un buen ojo y transformados en locaciones ideales para fotos de moda. 

Escena 2. Está en la ESPOL, esa universidad que tiene tantos espacios repletos de alumnos, como áreas mágicas solitarias. Encuentra un escenario posible. Otra vez el ojo. El espacio. El color de la luz. La visualiza con él dentro del cuadro. Entonces vuelve unos días después con sus outfit: todo negro y los zapatos de la marca con la que trabaja. Click. Click.

Jesse vio en algo que le divierte, un trabajo. Quién diría. En su perfil aparece él o su brazo o sus piernas, en una composición que nos hace querer lo que observamos. Sus poses son sencillas y sobrias. Nada de aderezos.  

 

– Al inicio pensé que eras modelo… Mucha gente piensa que eres modelo.

– Sí, la gente me ha dicho eso, hay marcas que me han llamado por eso, pero me siento tan incómodo, que no sé qué decirles. Soy actor. Lo menos que me pueden decir es modelo. Lo que pasa es que aquí en el país aún no hay una idea clara de lo que hago.

– ¿Y cuál sería la diferencia entre lo que haces y lo que haría un modelo?

Yo aparezco como soy. No utilizo cosas que me digan que tengo que usar. Uso algo específico de alguna marca y lo adapto a mi estilo, no es que estoy modelando para ninguna marca.

Como si se tratara de uno de sus personajes, cuando se va a tomar la foto en el lugar que decide, con el estilo que decide, adapta un gesto serio y rara vez mira a la cámara. La luz está bien pensada, dónde lo ilumina, cómo llega a su cuerpo. Tal como él afirma, este trabajo no es demasiado entendido Ecuador, aunque sí es cada vez más común. Solo que Jesse, desde que se dio cuenta de que podía llevarlo a otro nivel, lo pensó mejor y empezó a perfeccionar sus fotografías en aras de que no solo sirvieran para atraer seguidores, sino para atraer marcas que encajaran en su estilo y propuesta visual. 

“Lo que me diferencia de otros influencers del país es la calidad. Cuando páginas internacionales empezaron a buscarme y repostear mis contenidos me di cuenta de que tenía que tener un filtro más del que ya manejaba, todo por mostrar esa calidad alta”. Hace tres años, lo empezaron a buscar algunas marcas internacionales. Break Watch, unos relojes de suiza y Daniel Wellington de Inglaterra fueron algunos clientes súper interesados en que utilizara objetos suyos. Y entonces buscó a Carlos Allauca. Click. Click.

Pequeño, delgado y con un ojo fotográfico agudo y determinante, Carlos podía ser el elemento que faltaba para que Jesse elevara el estándar de su trabajo. Le gusta la moda y se llevan desde tiempos de la universidad donde tomaron clases juntos. “Jesse logra vender su look. Ves sus fotos y deseas tener eso que él tiene”. Lo conoce, conoce sus lados más lindos, y captó desde el primer momento el objetivo de esta mecánica. Carlos es el cómplice de Jesse y desde 2015 lo fotografía infaliblemente.

Jesse (a la derecha), en un papel para la obra de microteatro “Tiempos Modernos”, de Marina Salvarezza

 

 

Escena 3. Jesse, Carlos y yo conversamos en el lounge del teatro Pop Up, esquivando el volumen de la música del lugar. Hablamos de estilo, de gustos, de actuación. Se ha servido de la actuación, su profesión de cabecera, para posar y entrar en el plano sin informalidades. Para eso le ha servido la actuación. Actúa en microteatro. Lo difícil aquí es pensar en Jesse lejos de las tablas. Me cuenta que ama el teatro y que es la base de todo lo que hace. Que lo recursivo se lo debe a esta disciplina. Que incluso en las producciones de las obras él mete mano hasta que quede todo perfecto. Armo el rompecabezas entre su propuesta de lifestyle y su amor por adoptar personajes diferentes. Click.

*

¿El gusto se adquiere o es que uno lo lleva innato?
Alto y con mirada profunda, Jesse ha generado su personaje con el tiempo y ese personaje lleva una pinta muy suya. El estilo nunca falta en sus días… ni en su armario. Jesse tiene más de 30 pares de zapatos y le pone alta onda a su look con accesorios: anillos de calaveras, gafas de lunas semitransparentes de colores, relojes, tatuajes minimalistas, un bigote bien poblado al que cuida con su vida.

“Siempre tengo elementos muy particulares. Voy a cualquier lado y trato de buscar cosas que pueden ser tonterías, pero que me sirven en alguna foto”. Todas esas cosas pequeñas que le encantan, las compra. Siempre pueden encajar en un look. “Mi hermana me dice ‘tú sí que tienes el don para comprar pendejadas’” (se ríe).

Con o sin cuenta de Instagram Jesse es así. Con o sin bigote Jesse llama la atención donde va, acompañando su ropa con buena onda. Los accesorios, con su tono canchero para hablar y dirigirse a la gente. Y cuando caminas con él entiendes por qué ha logrado lo que ha logrado. Cero pose.  

Yo aparezco como soy. No utilizo cosas que me digan que tengo que usar. Uso algo específico de alguna marca y lo adapto a mi estilo, no es que estoy modelando para ninguna marca”.

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