Los sombreros de paja toquilla también llegaron al Mundial de Catar

 

Este proyecto busca conectar a los artesanos que realizan los sombreros de paja toquilla con el mundo. Para eso se creó un libro, una exposición fotográfica y algunas postales. 

María Emilia Moncayo es una fotógrafa quiteña de 38 años, quien desde los seis empezó con su amor por capturar momentos jugando con la cámara de su padre. Creció rodeada de naturaleza y animales. Recuerda que su padre siempre utilizaba sombreros y cuando aún era una niña, le regaló uno y desde ahí empezó a utilizarlos.

“Siempre he sido fanática de los sombreros. Pero sabía poco o nada acerca de los de paja toquilla” cuenta María Emilia, “hasta que, por coincidencias de la vida, una amiga/cliente que tiene su marca de sombreros y buscaba realizar fotografías del proceso para su página web  me pidió que le acompañe“. En 2016 viajaron juntas a visitar a los artesanos en la provincia de Azogues para fotografiar el proceso y María Emilia se enamoró. “Le propuse a mi amiga que debíamos hacer un libro dedicado al sombrero.La primera vez que estuve en Azogues, fuimos a algunos caseríos en el campo, a las casas de los y las artesanas. Eran pequeños caminos que nos llevaban a hermosas casas de adobe donde tejían los sombreros. Ahí me enamoré de todo su proceso. Donde me di cuenta que cada sombrero tiene su historia”. 

Inspirada en estos pequeños caminos nació Senderos de Toquilla, un libro que retrata la paciencia, el proceso y la belleza del tejido único de estos sombreros. Este libro, ahora en forma de exposición fotográfica a gran formato y postales, llegó al Mundial de Catar por las ganas que tenía María Emilia por llevar el mensaje de este libro al mundo. “Aún se los conoce como ‘Panama Hats’, pero poca gente conoce su verdadera procedencia y menos aún el proceso detrás de cada sombrero” comenta María Emilia. “No se le da la importancia que merece cada artesano que está detrás de su tejido”. Ella busca que se valore aún más a las manos detrás de este proceso. Hasta la fecha ha fotografiado a más de 50 artesanos.

“Para hacer esto posible toqué las puertas de la Cancillería del Ecuador. En la primera reunión que tuve les gustó el proyecto y me comunicaron que Ecuador tiene un stand en el Mundial de Catar y que podía ser una buena idea llevarlo allá”. Meses más tarde, el proyecto de María Emilia fue aprobado y fue financiado por la empresa privada para hacerlo posible. 

A la pregunta: “¿qué esperas de esta experiencia?”, María Emilia responde “espero que el mundo conozca la historia detrás de cada sombrero ecuatoriano. Que cada persona que mire la exposición entienda sobre el minucioso proceso que tienen los sombreros. Que admiren su tejido ya que cada uno es una obra de arte. De esta manera, damos a conocer y generamos valor a nuestro producto”.

Con Senderos de Toquilla, María Emilia siente que se convirtió en un canal entre los artesanos, su historia, su arte y el mundo. “Quiero que a través de mi arte se llegue a valorar como corresponde éste y otros tesoros de nuestro país”.

Sigue a María Emilia y sus Senderos de Toquilla en Instagram  y coméntanos qué te pareció esta hermosa iniciativa. 

 

 

*

Categories:
  Arte, Experiencia, Vida
este post fue compartido 0 veces
 500

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada